Hace tiempo intenté hacer unas fotos de Madrid, pero me atacó uno de mis enemigos, el viento.
TrÃpode anclado en el suelo, las patas bien abiertas para mejorar la estabilidad, conjunto muy pesado, pero eso se movia de una manera increible. Tras mucho batallar, decidà hacer una panorámica, a ver si reduciendo el tamaño, el movimiento se notaba menos.
