Hay dÃas que uno no está fino procesando, pero es que lo mio del otro dÃa no tiene ni nombre. No solo destrocé una foto, si no que, encima, no me di cuenta de que clone un rectángulo de montaña. pongo esto aquà por dos razones:
1.- Autocastigo por borrico, y brutalidad con imagen inocente.
2.- Ver como muchas veces el resultado de una foto cambia enormemente con el procesado.
Aquà dejo el antes y el después, para escarnio público.
Prometo tirar las gafas de culo de botella y mimar, o “acariñar” (como dice una de mis sobrinas) las fotos como es debido. Lo pongo en aprendiendo fotografÃa por lo que yo he aprendido.


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